Al elegir los colores ideales, cada espacio se vuelve armónico e idóneo para la actividad que en él se realiza.

Los colores nos transmiten sensaciones diferentes según la dimensión del espacio, la iluminación o el tipo de habitación, por lo que para ordenar el pensamiento y favorecer la funcionalidad de los ambientes a pintar, es bueno comenzar haciéndonos las siguientes preguntas e identificando las respuestas.

¿De qué tipo de habitación se trata?

  • Espacio de larga permanencia
  • Espacio de corta permanencia
  • Privado
  • Social
  • Trabajo, salud, educación, entre otros

¿Cuál es el grado de luminosidad que tiene la habitación?

  • Si es luz natural dependerá de la orientación que tenga.
  • Si es Norte y con alrededores despejados, será muy luminosa.
  • Si es Sur, recibirá poca luz, situación que deberemos contrarrestar a través del buen uso de los colores.
  • Si se trata de luz artificial, cobra mayor importancia la capacidad de los colores de reflejarla.

¿Qué apariencia y sensaciones se quieren lograr?

  • Espaciosas y aireadas
  • Cálidas y acogedoras
  • Clásico vs. Moderno

¿Cuáles son las dimensiones?

  • Si el ambiente es pequeño, lo más conveniente es elegir un color pálido que realce la luz y el espacio. Los colores oscuros tienden a achicar los espacios. Lo mismo para los ambientes de mediana dimensión.
  • Los ambientes grandes ofrecen más posibilidades ya que si son pintados con un color oscuro no perderán la sensación de espacialidad. Y si se elige para ellos un color claro parecerá más grande aún.

Estos consejos buscan que las personas se animen a utilizar colores que nunca hubieran imaginado, a dejar de lado la seguridad de una paleta neutra o los colores pastel donde no existe margen de error. Sólo hay que sumarle imaginación, creatividad y el uso de las herramientas del color como el Inca Visualizer que recomendamos especialmente.