Hall de entrada

Se recomienda pintar con colores cálidos ya que estos invitan a ingresar a la casa.

Sala de estar

Al ser el ambiente donde la familia comparte la mayor parte del tiempo, se debe prestar mucha atención a las decisiones de decoración que se tomen. Colores cálidos o vibrantes como el naranja o amarillo mejoran la comunicación entre las personas. Los colores fríos deberían evitarse.

Comedor

Para estimular el apetito se recomiendan los colores cálidos.
Si lo que se quiere es realizar una dieta, los colores calmos son los más idóneos.

Escritorio

Al ser ambientes tan cargados de objetos (libros, lámparas, computadora, entre otros) y utilizados para trabajar o estudiar, los colores deben ayudar a la concentración. Lo más indicado son los colores calmos. Y si se opta por un color vibrante, éste debe ubicarse en una superficie que no incomode la vista.

Dormitorio

Es un lugar íntimo, donde nos refugiamos del mundo exterior, donde ingresamos para descansar. Lo más apropiado es un delicado equilibrio entre colores relajantes y estimulantes a la vez. El azul oscuro cumple muy bien esta función. Para el dormitorio de los niños se pueden quebrar estas reglas e ir hacia colores frescos.

Cocina

Para la decoración de este ambiente hay pocos límites. Atrás en el tiempo quedó el color blanco que se asociaba con el concepto de higiene. Hoy en día se usan los tonos vibrantes, tanto para las paredes como para el mobiliario ya que resaltan frente a los colores neutros de los artefactos presentes.

Baño

Los colores frescos y calmos son los que van mejor en este tipo de ambiente que por lo general son pequeños y poco iluminados.